25/8/09

Tibia


Me acabo de pasar el Kingdom Hearts.
Hace unos... cinco minutos. Sí, creo que sí.


¡¡¡¡¡¡WOoOoOoOoOoOW!!!!!!!!


Que tremendo, tremendazo subidón llevo encima. No os lo podeis ni imaginar.
Después de ver el video final, con la caja de pañuelos al lado, las manos temblorosas de haber tenido que vencer a ochocientos malos malísimos sin poder guardar y sin poder INVOCAR, con el corazón latiendo de dolor a cada segundo que veía venir ese horrible... destino... para mi querido, amado... Riku...
¡Argh, que me daban ganas de sacar luz de mi corazón y hacerme una llave espada para rescatarle!

Sinf, sinf...

Estoy deseando jugar el II, como ya supondreis. Peeero... mientras espero a que den las dos de la tarde (hora en la que he quedado con el KH II, ¡digo con Niwa!) pues me he puesto a rememorar viejos tiempos repasando la estantería de videojuegos. Ahh... Final Fantasy, Zelda, Sonic... que buenos ratos junto a ellos. Juegos para jugar en solitario y poder emocionarte a gusto, aunque una buena compañía de vez en cuando tampoco viene mal (sobre todo si estás atascado en alguna pantalla ¿verdad? Juju, sii... gracias Josito ^.^)

Y ya que estamos hablando de videojuegos... os revelaré la temática del post de hoy: Tibia.
WTF?! ¡¿Qué -censurado- es tibia?!
Fácil, un juego de rol online. Para jugar es absolutamente imprescindible tener internet (creo que eso ya habia quedado claro con lo de online... ^^') y ser un PUTO VICIADO. Sí, señores y señoras, porque este juego es altamente adictivo. Y todos sabemos lo que mola caer en la tentación...

Pues bien, es el típico juego en el que te haces un muñequito (de ahora en adelante char, de character) y lo vas subiendo de nivel. ¡Ah, pero al llegar el nivel 8...! En ese momento eliges una vocación para tu char (véase Sorcerer, Druid, Knight o Paladin) y es entonces cuando empieza lo bueno.
Equipo, quests, ciudades, premmy, outfits, monstruos, amigos, party, runas, train, skills, ranks... todo un abanico de caminos para dar vida a tu aventura. Hay incontables ciudades y monstruos, npcs que te darán misiones, misiones que necesitaran de un team para realizarlas, gente que necesitará tus runas, tu magia, tus "sios"... Infinitas posibilidades de hacer amigos, enemigos, o quizás de encontrar al amor de tu vida en el juego.

Hace ya años que me retiré, quedándome en la versión 8.0 si no me equivoco, pero guardo muy buenos recuerdos de aquellos tiempos. Ese juego me mantuvo enganchada algo así como tres añitos, desde los trece hasta los dieciseis. Una pasada, vamos.
Algunos amigos de aquel entonces siguen a mi lado (por añadir un dato más preciso; acabo de volver de pasar las vacaciones con uno de ellos) y otros simplemente son imágenes en mi memoria a las que recuerdo con cariño.














Y después de esta bonita galería de imágenes, que espero disfruteis, me voy a ir a dormir sobre la nube que me ha crecido al pasarme el Kingdom Hearts. Promete sueños con Riku y Sora.
Que al final le he pillado cariño y todo al enanillo este que intenta traer a sus amigos de vuelta a la luz cueste lo que cueste...




Mmm...
Hasta mañana...


23/8/09

Open your heart...


Open your heart to the darkness.



He de confesar que... me duelen los dedos de tanto jugar a la play.
¿Qué os pensabais? ¿Que iba a decir que la frase me atraía? Pues también, Jojojo.
Hacía ya mucho tiempo que algo no me despertaba ese lado de "viciada adicta a...", pero como suelo pensar (y algunas veces decir) todo aquello a lo que no le hago caso a la primera termina por convertirse en uno de los tesoros de mi vida. Me pasó con Memorias de Idhún, con Harry Potter, con la adquisición de mangas en papel, el yaoi... En fin, que no tengo remedio, voy del odio al amor y del amor al odio con mucha facilidad. Soy inconstante e irregular.
Pero, ¡eh! yo cambio. ¡Evoluciono! Con sus cosas buenas y sus cosas malas.


-Spoilers-


La verdad es que me gustaría mucho ver el final alternativo del Kingdom Hearts I, pero, como era de esperar, hay que completar bastantes cositas que se hacen aburridas si no tienes una guía a mano. A mí, personalmente, me falta pasarme la copa Hades (esperar a que se active y eso estaría muy bien, también) y hacerme con seis perritos en Bastión Hueco. ¿Tarea imposible? ¿Me vencerá el ansia? Ya lo veremos.
Mi intención, cuando termine el juego, es secuestrar (así como quien no quiere la cosa) el KH II de mi queridisima amiga Niwa. ¿Os he hablado de ella alguna vez? Espectacular, sinceramente. Chicas como ella ya no quedan. Fascinante, asombrosa... generosa. Muy, muy generosa.
Se me ven las intenciones, ¿no? Jiji.

Hoy podía haber puesto cualquiero otra frase para empezar el post, pero la que se me ha quedado grabada ha sido esa. Riku, con la voz distorsionada de malo malísimo, al bajar a barra verde y adquirir super velocidad no paraba de repetirla y joderme viva con su llave espada iluminada. He llegado a odiarle mucho cuando me lanzaba todos esos rayos a traición en pleno vuelo. Here it comes, here it comes y ¡zum! Espadazo. Después de un bicho tan fácil como el dragón-maléfica (si, fácil. No me ha durado ni cinco minutos) que me planten a un Riku así de bestia... Pero bueno, ahora ya lo he pasado, he vuelto a Ciudad de Paso y mañana seguiré jugando, que los síntomas del sueño ya han comenzado a hacer su aparición.

La oscuridad me espera.
Buenas noches.







21/8/09

Change


SPOILERS -O al menos creo que podrían considerarse como tales-
Leeis bajo vuestra propia responsabilidad.


Mármol blanco y sin mácula se extendía por toda la sala. El pasillo, al fondo, largo e imponente por su altura, prometía revelar un valioso secreto al que tuviera el coraje de perderse en su espesura. En algún punto de su superficie las paredes de cristal dejaban a un lado su transparencia, y, con ella, su capacidad para filtrar luz.
Sin luz lo único que quedaba era oscuridad.

Sora sujetó con fuerza la Keyblade. Sus piernas, una vez más, respondieron a sus deseos y avanzaron hacia el lóbrego túnel; cortos pasitos que se convirtieron en el principio de una desenfrenada carrera.
A medida que la luz abandonaba su cuerpo y el de sus compañeros, y un grito henchido de angustia y esperanza desgarraba su garganta, los Sincorazón se prepararon para hacer su aparición. Las sombras vomitaban sus formas y ellas mismas las amortajaban tras haber sentido el poder de la Keyblade. El arma que canalizaba el corazón de Sora daba bandazos en todas direcciones, ávida por consumir las tinieblas y descubrir qué ocultaba la puerta que, levemente, alcanzaba a vislumbrar su portador.
El sudor resbalaba por las sienes del elegido mientras ejecutaba sincronizadas espirales junto a su preciada amiga. Los enemigos estallaban en nubes negras dejando su fuerza vital y su magia tras de sí. Sora saltaba y hacía uso de todas las superficies sobre las que podía apoyarse. Donald se empleaba a fondo, echando un ojo a la salud de su distraído compañero, que ahora se valía de las paredes para rematar a más de un enemigo por turno, y ejecutando ofensiva magia avanzada contra el rival. Ambos aprovechaban para ganar terreno cuando Goofy ponía en práctica sus técnicas de demolición con el escudo.

Finalmente, las sombras dejaron de resquebrajar su tejido, carentes de efectivos que enviar a combate. Apenas un par de segundos para respirar se permitió el joven de corazón luminoso antes de volver a lanzarse a la carrera contra la puerta blanca. Puerta alta y de aspecto frágil.

Las pisadas de Sora, sobre aquel suelo de mármol blanco, sonaban como el retumbar de un hueso sobre otro.
El elegido frenó en seco, deteniendo la reproducción del sonido de forma repentina. Su agitada respiración y sus jadeos hicieron de sustitos.
Después, sin el arma a la vista, estiró la mano y empujó la puerta.
Se abrió deslumbrándole. La luz escapaba desesperada hasta por el más mínimo resquicio. Su corazón, ignorante, se regocijó bombeando sangre más rápidamente.

Cuando sus ojos se acostumbraron a la luz, que había perdido intensidad, permitió que su mirada enfocase la estancia. Una pequeña sala brillante con una chica inclinada sobre un cuaderno.

¡Kairi!

Sus ojos se abrieron como platos y su boca se curvó en un gesto de sorpresa imperceptible cuando la muchacha rubia alzó la cabeza. Miró alternativamente al cuaderno y a Sora.
Fue entonces cuando el portador de la Keyblade aprendió que la oscuridad también puede estar sepultada bajo una capa cegadora de luz.
Una jaula como una pompa de jabón, con la resistencia del diamante y forma de flor, envolvió su cuerpo sin darle tiempo a sacar el arma y defenderse. La joven, pequeñita e inocente en apariencia, murmuró unas palabras mientras aquella jaula le comprimía.
Sora vio su dibujo. Se vio a si mismo encerrado.

Se hundió. Las fuerzas abandonaron sus extremidades y se dejó caer. Su cuerpo dejó de responder. Lo único que seguía funcionando era su mente. Una mente que sólo podía repasar los mundos en los que había estado, las cerraduras que había sellado, los malvados a los que había abatido... todos los sucesos que conformaban aquella estúpida misión que le había sido automáticamente encomendada al resultar el legitimo portador de la Keyblade. Todos sus logros se los había llevado la oscuridad.
Todo el tiempo, el esfuerzo... todas sus lágrimas, su esperanza, su fe, su fuerza de voluntad...
El incorpóreo...
Él había sentido a Kairi...

Kairi...

¿... Dónde estás?




__


Hace unas horas, mientras buceaba por la red en busca de música, me he ido a encontrar con una de las previews del Kingdom Hearts II (y del III también). El caso es que, como aún estoy pasándome el KH I y sólo tengo una ligera de por donde van a ir los tiros, no he podido resistirme a hacer esto.
¿El qué?
Imaginar...
En la preview, uno de los pasajes que te enseñan es precisamente el que he descrito en esta especie de Fanfic de KH. Supongo que todos aquellos que os hayais pasado el II sabreis lo desencaminada (¡o no!) que ando, pero es la impresión que me ha transmitido ese trocito de juego. Desasosiego y angustia sobre todo para el pobre Sora, aunque he suavizado un poco ese sentimiento tan heavy que he tenido al contemplarlo. Censura, censura...
La imagen es una pasada. Es el outfit que más me gusta de todos los que ha tenido Sora. Una pena que sólo se lo ponga en Hallowen Town, porque con él le hace competencia a Riku (al menos en este juego sí, no hablemos de vendas y de capas que eso viene más adelante...)
Uff ha sido tan adictivo y estimulante jugar con el chico así vestido que me he pasado el mundo enseguida. ¡Una pena, buaah!

Por cierto, creo que no hay ningún spoiler en el fic, pero... por si acaso lo he puesto. Ya que menciono la desconocida (no para mí, la señorita-hazme-spoilers-que-soy-masoquista) palabra "incorpóreo" y no quiero que tengamos conflictos por leer cosas horribles que susciten vuestro odio y cólera contra mí.

Si es que en el fondo soy un trocito de pan...




16/8/09

Try again


Por las amistades en pausa.

Esas amistades intermitentes que tarde o temprano vuelven a resurgir y te dan un gustito especial.
Buena gente, buena gente...




Me paso las horas enganchada al KH en la play escuchando música... o sino en la wii. La mayor parte de las veces lo hago para dejar de pensar y hacerme polvo, pero claro... desgraciadamente me trago las mil historias de amor entre los personajes disney, del FF o los propios protas del KH.
No, no me sirve de mucho...


Game over?
Nah.
Estoy segura de que esta partida la voy a ganar.

Y se la voy a ganar al tiempo y al destino.


¡TEEE QUIEEEEERO! <333333

15/8/09

Nubes


Yo ya no sé
Si por azar o por suerte
Soy la novia de la muerte
Que se esconde en tu sonrisa

Tengo prisa ya por verte
Por tenerte entre mis brazos
Porque cuando tu estás lejos
No me late el corazón...





Me revuelvo inquieta entre las sábanas. Mis dedos rozan la tela en un desesperado intento por escapar de un mal sueño. Tengo los ojos cerrados y estoy en el límite de la consciencia, notando nítidamente y con gran esfuerzo que aquello que estoy viviendo solo es una pesadilla. Mi pelo, revuelto, se extiende sobre la almohada, moviéndose al son de mis vueltas y giros.
Distingo un líquido caliente y húmedo deslizarse por mis mejillas lentamente. Creo que estoy llorando. Vuelvo a ver las imágenes que me atormentan desde hace tanto tiempo y grito.
Una mano levanta las sábanas, porque de repente siento frío, y se inclina sobre mi rostro permitiéndome, tenuemente, percibir su respiración sobre mi cara. Me seca las lágrimas y me susurra palabras que no alcanzo a distinguir.

-Despierta.

Abro los ojos pesadamente y lo primero que alcanzo a ver son sus ojos. Su rostro se curva en un gesto de preocupación y su mirada esta fija en mí.
Me estrecha entre sus brazos y mi corazón despierta de repente, comenzando una frenética carrera en mi pecho. Nos quedamos así hasta que me deja caer de nuevo sobre la cama y me mira esbozando media sonrisa.

-Me has despertado con tanta vuelta.

Me arden las mejillas y me sonrojo. Él lo nota y su sonrisa se ensancha.
Me encanta el brillo de sus ojos cuando le veo feliz.

-Lo siento.

Levanta un dedo y lo lleva hasta mis labios, pidiéndome silenciosamente que no siga hablando. Su rostro se acerca despacio hasta casi borrar la distancia entre nosotros.

-No importa.

No, no importa, pienso mientras su mano se posa sobre mi nuca y sus labios rozan los míos con delicadeza. Pronto profundizará el beso y, como tantas veces, habrá conseguido que me olvide de las pesadillas que aún siguen visitándome de vez en cuando. Porque sabe que para mí no hay mayor consuelo que el saber que todavía, después de tanto tiempo, él sigue a mi lado.






Algo que escribí hace siglos y que he rescatado de las profundidades del ordenador de sobremesa que ya apenas uso.
Estoy cansadita.
Te echo de menos.


13/8/09


You close your eyes
And leave me naked by your side
You close the door so I can't see

The love you keep inside

The love you keep for me.


[...]

I stay to watch you fade away
I'll dream of you tonight

Tomorrow you'll be gone

It gives me time to stay
To watch you fade away

I'll dream of you tonight

Tomorrow you'll be gone

I wish my god you stay


Soñaré contigo esta noche
Porque mañana ya te habrás ido

Aunque desee con toda mi alma que te quedes...


Cuatro días. Cuatro días enteros son noventa y seis horas.
Aunque habría que restarle unas diez-quince horas entre viajes y demás...
Pongamos en torno a ochenta horas entonces.

El lunes madrugón y nervios. Terminar de meter todo en la maleta y comprobar unas cien veces que no se me olvida nada. Mamá metiendo prisa una hora antes de que salga el tren para que nos vayamos. Llegamos a atocha en diez minutos y toca esperar. Después embarco rumbo Barcelona.
Me doy cuenta de que he olvidado el mp3 y la cámara.
Nervios, nervios, nervios...

Llegó la una de la tarde y yo con ella a la estación. Tú te habías equivocado de tren y llegaste un poco más tarde. Los nervios explotaron al verte. No sabía qué decir, qué hacer...
Pero nos las apañamos bien hasta llegar al apartamento.
Los nervios se fueron disipando...

Las restantes horas no quiero escribirlas. No tengo el talento suficiente como para plasmar en palabras mis recuerdos. ¿Cómo describir... la primera noche mirando las estrellas mientras tarareabas esa canción en mi oreja. La música en la cocina mientras nos balanceábamos.
Tus dedos y mi boca. La playa de noche. Las estrellas fugaces. Las películas en el sofá. El pasillo totalmente oscuro y los recuerdos que evocaba de octubre. La última noche. Entrar y salir. Tirarnos a las siete en la cama. Tu mano aferrando la mía en el coche. Los últimos minutos en la estación. Tus palabras. Tus mensajes. La llamada, ya lejos...?
¿Cómo...?


No lo sé. No lo sé, y tampoco sé si me alegro o me lamento por ignorarlo. Lo único de lo que estoy completamente segura, lo único de lo que no dudo ni por un instante es de este sentimiento brutal:

No hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,

satisfecho, ofendido, receloso

[...
]

Esto es amor.
Quien lo probó lo sabe.