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23/8/11

Diez elevado a dos cosas que aún no sabéis sobre la ingeniera más sexy del planeta

¡Hey chic@s! Que yo también me voy a apuntar a esa moda tan cool que ha iniciado Adsi de contar un pedacito de la vida de cada uno. Sé que pensáis que soy una criatura fría y calculadora... pero bajo esas capas de escarcha y hielo... soy todo amor y ternura. 



  1. Los dodos son las criaturas más bonitas del planeta.
  2. Y, en realidad, contrariamente a lo que la gente piensa, no se extinguieron.
  3. Yo soy un dodo. 







































¡JA! ¿Qué os creeiais, eh? ¿Que os iba a contar a vosotros, Gente de Otoño, cien cosas íntimas y privadas sobre mi fantástica persona? Bwajajaja... NO FUCKING WAY.
Yo me vuelvo a las calles de Londres... a Withechapel, en concreto, a hacerle una visita a mi amigo Jack The Ripper. Shikaru y él han quedado a tomar el té de las cinco (¡en punto!) y si llego tarde, Jackie se enfada y empieza a remover el té con el bisturí...

23/4/11

All my life I've been good but now,
I'm thinking What the hell!
All I want is to mess around,
and I don't really care about.

 
If you love me, if you hate me,
you can't save me.
All my life I've been good but now,  

Whoa, What the hell!


Sí, sí, ya sé que este es un sitio público. Ya sé que el dominio de esta página web es accesible desde cualquier rincón del mundo, que cualquiera puede teclear las tres palabras que elegí para preceder a blogspot.com en la barra de direcciones y enganchar con este sitio. Lo sé, ¿vale?

Aún así, no puedo evitar sentir que este lugar me pertenece, aunque sólo sea un poquito (o, qué demonios, no sólo un poquito). Todo esto que veis es mío, fruto de lo que me bulle y me agita por dentro, desde las palabras hasta las imágenes que tomo prestadas para favorecer el extraño juego que ambas pueden llegar a combinar. Mío, mío, mío, un objeto intangible, un diario de recuerdos, un log que registra lo que en algún momento se me pasó por la cabeza y quise compartir. Y también, por supuesto, todas las amenas conversaciones en que derivan los comentarios que vosotros me dejáis al llegar al final de mis entradas.

Así que aquí estoy, pensando en cómo puedo tontear de semejante manera con un sitio que carece de la privacidad que a mí tanto me gusta. Porque veréis, soy muy celosa de mis cosas. Metafóricamente hablando, siempre me ha gustado mantener a los demás a tres pasos de mí, cuanto menos. Con una sonrisa, eso sí, no vayamos a perder las formas ni el respeto. No hace falta ser desagradable para ser uno mismo.

Pero a lo que iba. Hace ya tiempo que vengo notando que el tráfico de visitas a esta página está un poco disparado. Gracias a la relativamente nueva funcionalidad estadísticas puedo controlar la circulación de una forma bastante eficaz (y prescindir por fin de los odiosos contadores de visitas locos que funcionan como les sale de las narices, cosa que, por cierto, me recuerda que tengo que hacer limpieza). Por supuesto, la culpa de todo recae sobre esto, que es la principal atracción de curiosos... y no es que me arrepienta, ni mucho menos, de haber colgado dicha entrada, pero sí confesaré que empiezo a sentirme ligeramente incómoda. Vuelvo a repetir que sé perfectamente que esto es un sitio público, y, por tanto, no me importa que la gente lo visite, lo lea, tome lo que considere oportuno y después se vaya. Siempre que se vaya, claro, y que ahí termine nuestra corta pero intensa relación. Harina de otro costal es que a alquien le apetezca quedarse... pero de verdad, nada de tonterías.

Y es que veréis, últimamente he estado torciendo mucho la nariz al ver que el contador de seguidores subía y los perfiles que aparecían me eran totalmente extraños. ¿Quién eres tú? ¿Y tú? ¿Por qué no te presentas? ¿A quién le estoy mandando automáticamente las actualizaciones que haga en este blog? Mmmh...
Pues he decidido que se acabó. Que puede que este sea un dominio público y no pueda prohibirle la entrada a nadie, pero eso no tiene por qué hacerme renunciar al hecho de contar con algún tipo de privacidad por aquí. No quiero seguir incluyendo en la lista de distribución de actualizaciones interna que debe tener este cacharro a personas desconocidas. En principio aquí todo el mundo es bienvenido (a mi manera, sí, vale), pero si voy a compartir mis pensamientos, lo mínimo que quiero saber es con quién lo estoy haciendo, a quién se los estoy entregando.

Así que... Je. Jeje. Como en el fondo soy un ser absolutamente adorable, voy a darle la vuelta a mi reloj de arena. Cuando caiga el último grano, me enfundaré de nuevo la capa de administradora oscura. Pero sólo por un ratito. Lo que me lleve recuperar parte de esa privacidad perdida quién sabe cuándo.


11/2/11

Break! Altera el flujo de control del programa


¡BRR! ¡Me queman los dedos!

Estoy harta de números, gráficas, comandos, instrucciones, de tener que dimensionar variables, reservar bits, convertir de un sistema de representación a otro, medir la eficiencia de los algoritmos, representar vectores, rectas, planos, hiperplanos y ver cómo demonios se relacionan entre ellos (buenos días señor vector, buenos días señora recta, ¿son ustedes paralelos, perpendiculares... MARIDO Y MUJER?), rellenar el log de PISWI con estimaciones en el tiempo, construir clases y relaciones entre ellas en forma de diagramas, leer y leer y leer más malditas fórmulas, números, y tan excesivamente pocas palabras.
No me malinterpreteis, todo esto es mi gran pasión, pero es que ahora mismo necesito palabras, necesito dar rienda suelta a la imaginación de una forma que, con mi nivel de conocimientos actuales sobre informática, todavía no puedo por medio de fórmulas matemáticas (que podré, está claro, pero todavía me queda).

Programar es una labor preciosa, me robó el corazón sin remedio la primera vez que probé su sabor, pero ahora mismo no tengo ningún gran proyecto en el que trabajar. Acabamos de empezar el cuatrimestre y todavía estamos probando nuestra destreza con pequeñas prácticas que no implican excesivo esfuerzo, así que debo ahogar mis necesidades creativas leyendo. Estoy tan enganchadísima a la saga de Los hijos de la tierra que no me extrañaría que de un momento a otro me brotasen llamas en los dedos... ¡Por el amor de Nacho, necesito escribir!

Y ya tengo personaje. Ha sido un parto largo, ha llevado su tiempo, pero lo tengo perfectamente claro en mi cabeza. Sólo necesito una ficha... y mucho espacio en blanco.

12/12/10

It's all about you


Hace mucho tiempo que vengo arrastrando una carencia importantísima en mi interior. He sido consciente de ello en ocasiones, cuando aquello era ya incontenible y no había forma humana de refrenar el deseo. Era tal mi agonía al no encontrar lo que necesitaba en ese momento, al no tener nada a mano que supliera mi carencia, que muchas veces estuve tentada de caer en el lado oscuro de la vida. No es que no haya estado allí ya, claro, pero...

Sí, queridos y queridas lectoras, os hablo de... mi incontenible deseo de escribir. Con el foro totalmente fuera de combate (no nos llamemos a engaños, es así) y sin los esporádicos episodios fuera-de-todo-tiempo-y-lugar que a veces escribía con Niwa, me he quedado más solita que la una. Y os preguntaréis, ¿qué más da que no haya nadie más escribiendo en este momento, si la necesidad la sientes tú? Ah, queridos y queridas amigas, veréis... ahí es donde nos topamos con un pequeño problemita. A pesar de lo mucho que me guste escribir, rara vez lo hago sóla. ¿Por qué? pues ni idea, pero para escribir algo más que un par de líneas yo sóla... bueno, ya tiene que ser fuerte mi necesidad de comunicación. Un buen ejemplo de ello es cuando escribí aquella historia yaoi (aunque nunca imaginaríais el motivo que me llevó a ello ¬w¬).

El caso, que nos estamos desviando, es que echo muchísimo de menos a mi querido, cabezota, irascible e irresistible muchachote. Hombretón, como diría Natsu. ¿Ya sabéis de quién hablo, verdad? Por supuesto, no podría ser otro que Shinichi Sanagawa (avisadme cuando el mundo deje de girar en torno a él por favor, será algo que apunte cuidadosamente en mi diario).
Y es que, normalmente, solía darle quebraderos de cabeza a todo el mundo menos a mí. Mis días echan en falta su arrogancia y su soberbia, el sonido de su espada contra los sais de Natsu y los posteriores gemidos y jadeos entre las sábanas de cualquiera de sus camas, ese saber ponerle en su sitio que tiene la lengua de Kyoko, la rivalidad mal disimulada que se trae con Yoru... No os imagináis las ganas que tengo de volver a oirle bufar, gruñir, refunfuñar, maldecir, insultar, verle cabreado, irritado, molesto, a punto de explotar, explotando. Quiero que vuelva a empuñar la espada y se vaya a repartir allá donde se precisen sus habilidades, quiero descubrir todo cuanto pueda sobre él, explotar su personalidad y su carácter para hacerle crecer. Quiero que recuerde quién fue para darle un pasado y que decida quién quiere ser para que tenga un futuro. Otro, porque cada vez que escribimos cambia ese futuro final.

Ah... pero, sin duda, lo que más echo de menos, más que todos esos deseos que he escrito...es la vida que le llego a dar cada vez que posteamos una historia colectiva. Así que no me andaré con rodeos: estoy en plena cuenta atrás para los exámenes y mi creatividad ha aumentado como si de una función exponencial se tratase. Necesito escribir. La capa de administradora oscura está cogiendo polvo y tendré que enfundarmela antes de que sea demasiado tarde. La pregunta es... ¿Todavía hay alguien interesado en esto de escribir todos juntos? La verdad es que tengo muchas ganas de manejar a Shinichi, pero después de las últimas conversaciones vía msn tampoco me disgustaría empezar un nuevo proyecto de cero. 
Una buena historia es justo lo que mi imaginación necesita.


[/indirecta mode On] ¡Y no lo olvidéis, aceptamos gente nueva! :D [/indirecta mode Off]

9/10/10

¡Hazte Industrial!

Sé que no debería. Lo sé, de verdad, lo sé, pero es que no puedo evitarlo. Sé que soy informática... pero también soy ingeniera, así que, qué leches. 

¡HAZTE INDUSTRIAL!

24/9/10

El cuaderno de la buena Ingeniera

El cuaderno de la buena Ingeniera customizado por usuario.

El cuaderno de la buena Ingeniera ha de ser capaz de realizar tareas tales como encenderse, apagarse, reiniciarse, hibernar o cerrar sesión. Los más sofisticados pueden incluso suspenderse, bloquearse, cambiar de usuario o contar con un teclado incorporado en el reverso de la tapa.
Si usted nota que ha perdido su cargador de cuaderno, descuide. Lo más probable es que haya sido secuestrado por las puertas lógicas de la nevera o del microondas, y es por todos conocidos la salvaje ferocidad con la que las puertas NOT pincharán a su cargador. 
Efectivamente, ese habrá sido el final de su cargador. Pero no desespere, aún le queda la bateria del cuaderno. En lo que ésta se agota deberá rellenar un formulario y hacérselo llegar al Sr. Melenas de la magistral de Tecnología de los Computadores. Un nuevo cargador de cuaderno le será proporcionado en menos de 24h(no nos hacemos responsables de los posibles pelos que traiga).

El cuaderno de la buena Ingeniera también ha de contar con recursos como el de copiar y pegar, cortar y pegar
(¡arrancar hojas del cuaderno nunca fue tan divertido!), o la posibilidad de creación de backups. Además, todo cuaderno de la buena Ingeniera ha de contar entre sus páginas con las dos fórmulas magistrales imprescindibles:

  1. Pimiento por pimiento igual a puré de verduras.
  2. La función Godzilla entre dos valores.
Así que ingenieras, no lo dudéis... ¡haceos con uno de inmediato!

_____________

Después de esto sólo me queda por decir que la idea del cuaderno fue una de las primeras cosas que Patricia aportó a la ingeniería que estamos haciendo. El día que pronunció "Voy a encender el cuaderno"... ese día marcó un antes y un después.
Lo demás son las paranoias que se deducen de frases como "la función odscila entre dos valores", "pimidios por pimidios" (cuando en realidad debería haber sido PI medios por PI medios), gestos de los benditos de nuestros profesores y juergas entre conceptos varios de electrónica digital (si es que las puertas lógicas se traen un cachondeo entre ellas...)


Ya nunca volvereis a mirar vuestros cuadernos de la misma forma.

16/9/10

My code is compiling

Sé que se os van los ojos, pero atendedme un segundito si queréis entender el chiste. Como todos sabréis, los ordenadores no entienden el lenguaje humano, por lo que para que puedan hacer cualquier cosa necesitan que las órdenes acerca de lo que tiene que hacer le sean traducidas a un lenguaje que sí entienda. Para traducir dichas órdenes se puede utilizar un intérprete o un compilador. La principal diferencia entre ellos es que, mientras que el intérprete ejecuta línea a línea (es decir, lee, traduce, lee, traduce...) según se necesite ejecutar ésto o lo otro, el compilador tiene que traducir todo antes de poder ejecutar nada.



La excusa #1 del programador para justificar estar haciendo el vago: "Mi código está compilándose"

-¡Eh, vosotros dos, volved al trabajo!
-¡Estamos compilando!
-Oh. Seguid, seguid.


Y esto fue colgado en las transparencias de las clases magistrales de Programación de la semana pasada. Mi profesor es (con permiso de Nacho) Dios.

25/4/10

Instrumentos de tortura



Puede que hayamos dejado ya muy atrás los gloriosos tiempos en los que la Inquisición había subyugado el monopolio de... ¿todos los ámbitos de la vida de la gente? Sí, algo así. Pero aún hoy en día existen métodos y aparatos de horrible tortura y sufrimiento. SÍ señores, sí, me estoy refiriendo a los zapatos de tacón (y ahora, los amables caballeros que jamás han tenido que subirse a semejantes cachivaches y aguantar ahí durante horas, se harán gentilmente a un lado y harán también el favor de asentir con la cabeza y decir amén a todas mis palabras de a continuación).

Ayer me volví a dejar engañar... hecha un cúmulo de impulsividad y nervios, volví a dejarme arrastrar por Niwa y Susi a la Gala que organizaba la secta (no sectilla ojo, esto es una secta seria) de su insti. Una auténtica americanada consistente en un baile de primavera en el cual los chicos tenían que ir hechos un pincel (con sus trajes, corbatas, zapatos y cinturones) y las chicas hechas un primor (vestido, tacones, maquillaje...)

Después de una semana entera en la que los problemas se multiplicaban como gremlins a los que había tocado el agua (que si donde vamos a dormir, que si hay que comprar las entradas, que si hay que desempolvar los vestidos, que si cómo vamos a volver al lugar al que vayamos a dormir...), por fin llegó el ansiado día y toda duda quedó resulta. Nos quedamos las tres en casa de Susana, con su hermano, sus padres, su hámster y sus pajaritos. Los vestidos brillaban que daban gusto sobre las perchas del armario, las entradas de señorita estaban a salvo, y el metro trabajaría por nuestra cara bonita para traernos de vuelta una vez acabada la fiesta. Sin embargo, las prisas me perseguirán toda la vida... ¡Las odio!
Después de una frugal cena de pizza inacabada (más por los nervios y por la intempestiva hora de la... ¿cena?), se armó un verdadero zafarrancho. Medias, ligas pornosas, zapatos de tacón, vestidos, rimel, chaquetas, lápiz de ojos, pintalabios, espuma, secador con difusor, plancha para el pelo, colgantes, pendientes, anillos, horquillas, peines, cepillos... y un largo etcétera, lo juro, volaron de un lado para otro buscando a sus legítimas dueñas. Y unos cuantos (bastantes) minutos más tarde estuvimos listas. Ahí empezó la tortura...

Cuando me di cuenta de que no me había llevado las manoletinas para quitarme los tacones en la fiesta, creí morir. Sinceramente, mi aguante encima de unos zapatos de tacón deja mucho que desear. Soy una quejica, qué se le va a hacer. Pero le eché un par y decidí aguantar como una campeona encima de esas horribles plataformas que te deforman el pie de una manera que debería estar totalmente prohibído por nuestra sagrada Constitución. Ni que decir tiene que fracasé estrepitosamente. Al final de la fiesta terminé muerta, literalmente. SIN pies, porque era como si un maléfico enano me hubiese aporreado las plantas con un martillo con todas sus fuerzas. Era como si un elefante me hubiese pisoteado desde el suelo, como si un tren hubiese descargado todo su peso a una velocidad uniforme sobre mí. No puedo describir el dolor porque va más allá de la imaginación...

Pero lo mejor, sin duda, fue la vuelta. Ajaja... jaja.. ja... ahí sí que me reí. Cruzando por mitad de la carretera sin poder echar a correr cuando venían los coches, yendo como tres malditos caracoles hasta las escaleras del metro para que no nos cerraran las puertas, aguantando estoicamente sobre las escaleras mecánicas que bajaban. Ahora sí, en cuanto vi que una de las escaleras se había puesto en huelga, fue demasiado. Mis manos volaron hacia esas mortíferas armas de destrucción individual y las arrancaron de ahí, sujetándolas bien firmemente mientras bajábamos ese largo, larguísimo tramo de escalera de toda la vida.
En fin, después de ser perseguido-acosadas durante un par de minutos por unos cuantos fiesteros que coincidieron en las escaleras con nosotras (y a los cuales estaba bien dispuesta a clavarles la punta del tacón en un ojo), la paranoia creció y en cuanto salimos del metro Niwa empezó a preguntarme por el cúter mágico que uso a modo de improvisada arma personal en ocasiones por mi barrio. Obviamente, si no me había acordado de meter mis zapatos guays para el dolor de pies, no pensemos ya en objetos que normalmente utilizo para terminar mis cosplays... así que íbamos pegadas, cuchicheando acerca de los que nos adelantaban, seguían, acercaban o se atrevían a hablar al grupo en el que iban. Pero todo salió bien. Llegamos a casa sanas y salvas... y después de un ameno pase de fotos del viaje de fin de curso de Susi, caímos rendidas sobre las diversas camas.

Bien, aquí está mi homenaje a los zapatos de tacón. Que serán preciosos y todo lo que tu quieras, pero joden una barbaridad y te destrozan los pies. Con más tiempo (y calma) me explayaré sobre la fiesta en sí.




Buenas noches.
<3

1/4/10

Kidnapped


¿Hola? ¿Hay alguien ahí? Necesito un poco de ayuda...
Eooo....

En fin, supongo que habreis notado que últimamente no es sólo mi habitación lo que está manga por hombro... También mi blog (oh dios, ¿cómo se pueden extender las malas costumbres al ciberespacio?). Pero esta vez tengo una buena excusa: he sido víctima de un auténtico secuestro.
Esta mañana, cuando he amanecido en una de las camas de Niwa ( es lo que tiene vivir en una jodida mansión, que cada día puedes acostarte en una cama distinta), alegre y contenta ante la perspectiva de volver a mi casa y ver a mis padres, a mi hermano y esas personas que se suelen echar de menos después de pasar días y dias sin verlos... me he visto envuelta en una situación de lo más surrealista. Después de quitar las sábanas y comenzar a hacer planes de devolver la cama a su legítimo lugar (bajo la cama de la propia Nini, junto al Bicho Feo ese -AKA "Jonky Pikachu"- que me quería secuestrar la otra noche y que metimos a escobazo limpio en un rinconcillo oscuro), Niwa ha desaparecido misteriosamente para ir a hablar con la Gran Jefa (mami) y juntas han montado una horrible conspiración para secuestrarme.
Me he dado cuenta de que todo había sido un maldito montaje que comenzó el viernes de la semana pasada, cuando ella se acopló en mi casa sin venir a cuento y empezaron a montarse problemas aún más gordos en el foro (ya me explayaré en otro momento y dirigiré todo mi odio contra el malvado ser que nos desmontó el argumento). Estoy segura de que aprovechó mi momento de debilidad (eso de tener un jodido novio que no coge el teléfono ni aunque le amenaces con un palo también ayudó muchísimo) y me comió la cabeza con una impresionante maestría. En teoría debería haber vuelto a mi casa ayer... pero resulta que al final no volveré hasta mañana (y mucho me temo que "mañana" sea "mañana" después de haber comido, tomado el café, cenado, visto un par de películas y el reloj esté a punto de explotar porque ya sea sábado y sigamos aquí todavía).

Y ahora que habeis leído mi triste historia... ¿A nadie le apetece venir a rescatarme? De verdad, me tiene encerrada en su cuarto, obligándome a escribir ShiniNatsu para ella, obligándome a administrar el foro a su antojo, rubricándome su firma sobre la mano en japo para marcar su territorio... Hasta ha sacado las esposas que compramos para el cosplay y me tiene atada (o bien a la cama o bien a sí misma).
¡Estoy muy indignada, me siento más poco libre que nunca!

Pues nada, en cuanto tenga un rato actualizaré el aspecto del blog y me curraré alguna entrada para explicar en qué ha terminado la caída y resurgimiento del argumento de la historia del foro.


¡Secuestrada! ¡ARGH! >.<

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Art by Murderdoll17