28/11/10

Atrás, manos largas




A lo largo de un día, semana o mes cualquiera oigo muchas voces. Y algunas de esas voces me llegan a los oídos sin terminar de comprenderlas. No creo poder hacerlo mientras piense lo que pienso en determinados temas.

¿Nunca os ha emocionado un libro, una película, un videojuego, un cómic, un cuadro o cualquier otra manifestación artística? ¿Nunca habéis sentido esa liberación en forma de fuego abrasador despertando en vuestro interior? ¿Nunca?
Pues yo sí, tantas veces que mi cerebro no es capaz de recordar la cifra. Me he emocionado y he bebido el fuego de la fuerza que esa emoción ha conseguido transmitirme. Gracias a eso he sido capaz de crecer como persona, madurar y orientar mi vida. Son esos momentos los que me han hecho lo que soy y lo que fui. Y estoy segura de que vosotros, a vuestra única manera, también habéis sentido lo mismo: ser capaces de coronar la cima del mundo con vuestra bandera.
Entonces, ¿por qué? ¿Por qué los hacedores se empeñan en castigarnos, amenazarnos, perseguirnos e incapacitarnos cuando les da la santa gana? Tristemente, a lo largo de mis diecinueve años he conocido, directa o indirectamente, a muchísimos autores de manifestaciones artísticas que han cometido semejantes actos.

Entiendo y respeto que haya quien viva de sus libros, películas, pinturas... y que, a cambio de su trabajo, espere una remuneración. Yo misma, de mayor, espero poder ganarme así la vida. También he de decir que yo, como escritora y dibujante ocasional, también he colgado mis "obras" para el uso y disfrute de quien quisiera. Por eso mismo no entiendo que los propios autores me impidan disfrutar sus obras. No entiendo por qué si, visitando Devianart me enamoro de uno de los dibujos y quiero ponerlo de fondo de pantalla, imprimirlo como poster o meterlo en photoshop y customizarlo para hacer de ello un símbolo más que me represente, tengo que frenarme y admirarlo en silencio, en ese sitio, sin mancillarlo con mis sucios clics del ratón o con mis sucias carpetas contenedoras. No entiendo por qué, cuando un fanfiction me llega tan hondo como para arrancarme un par de lágrimas, no pueda ser posible para mí hacérselo llegar a mis allegados porque no tengo absolutamente ningún permiso para traducirlo al castellano, no digamos ya para difundirlo. Y lo mismo podría decirse de la música, los manganimes&cómics, los videojuegos, series y un largo, largo etc.

Lo que estoy afirmando aquí, estúpidos autores egoístas, no es que os vaya a quitar el pan de la boca, ni el crédito de que ese algo sea propiedad de vuestros cerebros. Siempre tendréis el reconocimiento, siempre. Pero cuando algo que habéis hecho es capaz de calar tan profundamente en un ser humano, de obrar en él semejante tormenta de emociones, ¿Cómo podéis seguir pretendiendo que ese algo sea, por entero, vuestro? 
Lo siento, pero me considero más público que autora, y en calidad de tal os voy a decir lo que quizá sea la única verdad que he llegado a entender con los años... 

En el preciso instante en que vuestras obras consiguen hacernos sangrar, justo en ese preciso instante, habremos quedado irremediablemente unidos para siempre. No importa que ocurra después, ni lo tormentosa que sea nuestra relación con vosotros, que habéis creado un arma capaz de hacernos doler tan profundo... no importa, porque en ese momento nosotros no sangramos líquido, sangramos fuego. Quema profundamente, y eso es algo que, una vez probado, jamás, jamás nunca se olvida. Así que atrás, manos largas. Esto también nos pertenece a nosotros.

12/11/10

Next target: Mastermind


-¡Beep! ¡Error! ¡NO compila!
-¡Beep! ¡Error! ¡NO compila! 
(Desperación, golpe)
-¡Beep! ¡Compila! ¡El resultado es el esperado!
Si, hay días que podrían describirse perfectamente así...

El pasado lunes empezamos la tercera y última práctica de mi asignatura cuatrimestral favorita (ejemprogramaciónejem). Muchas, muchísimas veces me he preguntado cuál sería el primer videojuego que programaría... y, aunque no es exactamente un videojuego, ahora ya tengo una respuesta: Mastermind.
La verdad es que casi me caigo de la silla cuando nuestro otro profesor de prácticas (tenemos dos, éste es el especial que solo nos da cuatro clases clave en el curso) nos comentó por encima cómo teníamos que enfocar este proyecto, porque, uhm... cómo decirlo... bueno, el caso es que nunca antes había jugado al Mastermind. Para los que, como yo por aquel entonces, no tengan ni puñetera idea de qué va el juego, podéis informaros aquí y jugarlo aquí.
Después del susto inicial y de unos cuantos ejercicios con matrices y números aleatorios con los que soltarnos, he de decir que estoy emocionada. He leído el guión de la práctica y he empezado a programarlo hasta donde mis conocimientos me han permitido, pero tengo muchas ganas de terminarlo y verlo funcionar de verdad. Y, como me apetece seguir hablando del Mastermind, voy a colgar el primer método del programa porque es muy sencillo y creo que voy a saber explicarlo bien. Este método (en general todos los métodos) hace una determinada función que nosotros hemos programado de antemano. Así, para no tener que estar escribiendo siete veces, por ejemplo, "quiero que eleves al cuadrado el valor de la variable no se cual..." en sintaxis de Java, lo que hacemos es llamar al método "eleva al cuadrado" y decirle sobre qué queremos que lo aplique (normalmente los métodos suelen contener funciones más complicadas). Tachan, lo que antes nos ocupaba veinte líneas ahora sólo nos ocupa una. Ahorramos espacio y el código es mucho más claro y legible.

Método: generaNumeroAleatorio

Los comentarios en Java se escriben mediante doble barra // ó bien barra asterisco-asterisco barra /*-comentario-*/. El código está muy, muy, muy comentado para que sepáis qué significa exactamente cada línea. Cada comentario se refiere a la línea inmediatamente posterior a él (comentario arriba, línea comentada abajo). Los colores los pongo tal y como se asignan en java.

    /*Este método genera un número aleatorio comprendido en el intervalo [1,valoresPosibles]*/
    public static int generaNumeroAleatorio(int valoresPosibles){
                    /*Almacena en una variable llamada "f", un número aleatorio decimal generado entre [0,valoresPosibles]*/
        double f=Math.random()*(valoresPosibles+1);
                    /*Le pedimos que sólo se quede con la parte entera (número sin comas) del número generado.*/
        int a=(int)f;
        /*En las tres líneas siguientes evalúa si el número generado es cero. De ser así lo cambia.*/
        while(a==0){
            f=Math.random()*(valoresPosibles+1);
            a=(int)f;
        }
        /*Una vez nuestros requisitos se cumplan, se devuelve el valor del número generado*/
        return a;
    }


Y eso es todo. Queríamos un número del intervalo cerrado [1, valoresPosibles], así que sólo teníamos que generar números aleatorios y decirle que si generaba un cero lo descartase y volviese a generar otro número aleatorio.


Oh, btw... sólo hay dos lenguas que me resultan tremendamente apasionantes. Puede que la primera ocupe ese lugar privilegiado porque la mayoría de los lenguajes de programación se escriban así, porque sus construcciones idiomáticas resulten apasionantes o porque resulte Descaradamente Genial en labios de Brian Kinney... pero, sea como sea, el inglés es definitivamente la lengua más cool y sexy del mundo. Seguida de cerca, claro está, por el fluido japonés que emana de los labios de Orihara Izaya y compañía...



7/11/10

Sweetie, I'm trying my best

 
Ready... take aim... FIRE!


Ahora no es ya la falta de sentido común lo que gobierna nuestros días. Ahora, además, nos controlan unos principios que pisamos sin miramientos. Y utilizo la primera persona del plural porque la segunda sería una falta de cortesía para el lector que se molesta en leer mis textos, pero realmente yo no me incluyo en ella.

La hipocresía y la falsa moral, viejas enemigas que hoy se han dejado caer por el lugar en el que me encontraba, han hablado a través de labios humanos una vez más. Sinceramente, no sé de qué me sorprendo a estas alturas de la vida. Oh, espera, sí que lo sé. Me molestan soberanamente los jodidos discursitos que se ven asesinados a manos de acciones propias contrarias. Me llevan hasta el extremo infinito de la paciencia. Pero gracias, estúpida. Gracias por recordarme con tanta fuerza por qué hemos de luchar.

Podremos ser pocos, jóvenes o incluso estar demasiado ocupados y desquiciados como para empezar a movernos seriamente. Pero aún así existimos y llevamos la llama del cambio ardiendo en nuestro interior.


2/11/10

Fuck off

Y que siga habiendo gente que no pueda evitar sonrojarse cuando traen a primer plano lo que es. Que se avergüence de ello, que siga pensando en el qué dirán. Que intente ocultarlo, esconderlo, taparlo, fingir.


Pues por mí... 

¡PUEDEN ESCRIBIRLO CON LETRAS DE NEÓN EN EL CIELO!






Si me disculpáis... estimo que me quedan menos de ochenta años de vida que no, obviamente NO pienso desperdiciar en gilipolleces como esa.

1/11/10

¿Tú no sabes hacer magia?


Pues yo sí. Yo sé hacer magia sirviéndome de mis dedos.
No sé cuándo, cómo o por qué exactamente empecé a interesarme por la programación. Pero sí sé que cuando termino de programar algo que sé que sirve para hacer otro algo, experimento una sensación increíble. El simple hecho de pedirle a una cosa inanimada que cobre vida por un instante y realice la tarea que le estoy pidiendo me resulta asombroso. Y más asombro aún me resulta ver que no hay huecos, fallos y que contempla todas las posibilidades de acción de una mente humana. Es decir, que funciona para todos y cada uno de los supuestos que un ser humano podría exigir. Es magia, joder. 
Metafóricamente hablando, claro.

El otro día, terminando mi segunda práctica para la asignatura de programación me di cuenta de lo difícil que me resultaba pensar en los algoritmos y el código de según qué ejercicios. Así que, aunque no fue uno de los que más me costó, voy a colgar el código de mi primer juego de ajedrez en Java. Creo que fue el más laborioso, aunque no es ni de lejos un programa que sirva para jugar una partida completa de ajedrez. Pero, joder, me siento orgullosa de este código. 

Si queréis probarlo tenéis que tener la herramienta Eclipse (sección Download, ahora mismo la versión que está es Eclipse Classic 3.6.1). Muy rápida y fácil de bajar y ejecutar.

Enunciado ejercicio 5. Ajedrez
Crear una clase que recibirá como parámetros del método main 2 valores, que se almacenarán en 2 variables de tipo entero, una llamada numeroPeon y otra llamada movimiento. Crear un único array para representar un tablero de ajedrez con la posición inicial de todas las piezas. Imprimir por pantalla el tablero. Implementar el movimiento del peón blanco indicado por numeroPeon (el situado más a la izquierda será el 1, etc.), que avanzará 1 ó 2 casillas según indique la variable movimiento, e imprimir por pantalla la situación final de tablero. Si elnumeroPeon no es un número entre 1 y 8, o movimiento no es igual a 1 ó 2, imprimir por pantalla "Movimiento no válido". Representar: 


-Casillas vacías: símbolos @ y símbolos #, para casillas blancas y negras
respectivamente.
-Casillas ocupadas: inicial del nombre de la pieza que la ocupa, en
mayúscula para las blancas y en minúscula para las negras (ej. T para una
torre blanca, d para una dama negra, etc.).
 

package práctica3ªParte;

public class Ejercicio5 {

    /**
     * @param args
     */
    public static void main(String[] args) {
        // TODO Auto-generated method stub
       
        /*Lo primero que hace es comprobar que se introducen dos  parámetros. Si no es así, el programa lo notificará y se finalizará.*/
        if (args.length>2 || args.length<2){
            System.out.println("Han de introducirse dos parámetros.");
            System.exit(0);
           
        /*Si el número de parámetros introducido es correcto, entonces transformará los parámetros de tipo String a tipo int y los almacenará cada uno en una variable. También crea un array bidimensional de tipo String de 8x8*/
           
        }else{
           
        int numeroPeon= Integer.parseInt(args[0]);
        int movimiento= Integer.parseInt(args[1]);
        String [][] tablero= new String[8][8];
       
        /*Atendiendo a las reglas del ajedrez, sabemos que la primera casilla situada más a la izquierda de cada jugador ha de ser negra y que el rey ha de estar en su color. Planteando que nosotros utilizaramos las piezas negras, la diposición del tablero sería la siguiente.*/
       
        //Piezas blancas frente a nosotros.
        tablero [0][0]= "T";
        tablero [0][1]= "C";
        tablero [0][2]= "A";
        tablero [0][3]= "D";
        tablero [0][4]= "R";
        tablero [0][5]= "A";
        tablero [0][6]= "C";
        tablero [0][7]= "T";
       
        //Peones blancos colocados en sus respectivas posiciones con ayuda de un bucle for.
        for(int j=0; j<8; j++){
            tablero[1][j]= "P";
        }
       
        /*Entre las piezas blancas y las negras hay cuatro filas de casillas vacías. Con ayuda de bucles for inicializamos cada casilla de cada fila con su correspondiente valor.*/
        for (int j=0; j<8; j++){
            tablero[2][j]="@";
            tablero[2][1]="#";
            tablero[2][3]= "#";
            tablero[2][5]="#";
            tablero[2][7]="#";
        }
        for (int j=0; j<8; j++){
            tablero[3][j]="#";
            tablero[3][1]="@";
            tablero[3][3]= "@";
            tablero[3][5]="@";
            tablero[3][7]="@";
        }
       
        for (int j=0; j<8; j++){
            tablero[4][j]="@";
            tablero[4][1]="#";
            tablero[4][3]= "#";
            tablero[4][5]="#";
            tablero[4][7]="#";
        }
        for (int j=0; j<8; j++){
            tablero[5][j]="#";
            tablero[5][1]="@";
            tablero[5][3]= "@";
            tablero[5][5]="@";
            tablero[5][7]="@";
        }
        //Los peones negros son colocados en sus respectivas posiciones con un bucle for.   
        for(int j=0; j<8; j++){
        tablero[6][j]= "p";
        }
        //Piezas negras.
        tablero[7][0]= "t";
        tablero[7][1]="c";
        tablero[7][2]="a";
        tablero[7][3]="d";
        tablero[7][4]="r";
        tablero[7][5]="a";
        tablero[7][6]="c";
        tablero[7][7]="t";
       
        /*El programa se sirve de dos bucles "for" para recorrer todas las posiciones del array. Empieza asignándoles a las dos variables el valor [0][0] y termina cuando asigna la última posición de las filas y las columnas. Imprime por pantalla el tablero de ajedrez con sus posiciones iniciales.*/
        for (int i=0; i
            for (int j=0; j
                System.out.print(tablero[i][j] + "\t");
            }
            System.out.println("");   
        }
        /*Imprime por pantalla un mensaje que separa el tablero inicial del tablero con la jugada*/
        System.out.println("El movimiento de la jugada:");
       
        /*Antes de ejecutar el movimiento, comprueba que los parámetros introducidos son válidos. Si no lo son, lo notifica y se finaliza.*/
        if (numeroPeon>8 || numeroPeon<1){
            System.out.println("Movimiento no válido");
            System.exit(0);
        }
        if (movimiento>2 || movimiento<1){
            System.out.print("Movimiento no válido");
            System.exit(0);
        }
       
        /*Si los parámetros son válidos comprueba qué peón ha de mover y de qué color es la casilla que va a abandonar. Esta comprobación la realiza mirando si el parámetro (al que le restamos una unidad ya que la primera posición de los arrays es "0") es par. Si es par implementamos el movimiento del peón blanco asignando a la casilla que deja vacía el color negro y a la casilla donde se traslada el símbolo del peón*/
        if((numeroPeon-1)%2==0){
            tablero[1][(numeroPeon-1)]="#";
            tablero[1+movimiento][(numeroPeon-1)]="P";
        /*Si el peón no es par implementamos su movimiento asignando a la casilla que deja vacía el color blanco y a la casilla donde se traslada el símbolo del peón.*/
        }else{
            tablero[1][(numeroPeon-1)]="@";
            tablero[1+movimiento][(numeroPeon-1)]="P";
        }
        //Por último, se imprime el tablero por pantalla con el movimiento implementado.
        for (int i=0; i
            for (int j=0; j
                System.out.print(tablero[i][j] + "\t");
            }
            System.out.println("");   
        }
        }
    }
}





Ejecución con parámetros 5 y 2.
 
Nos vemos.

24/10/10

Queer as Folk

ADVERTENCIA:
Artículo libre de spoilers.

Pocos serán los que sepan que, en algunas parte del norte de Inglaterra, existe una expresión dialectal tal que dice así:
"There's nought so queer as folk."
Y menos aún conocerán su significado. Por suerte, yo me encuentro entre los afortunados a los que el destino ha sonreído. Si tú, querido o querida lectora, también conoces su significado, enhorabuena. Sino... no te preocupes, ahora mismo lo comprenderás. Superficialmente, eso sí, porque tendrás que llegar a tus propias conclusiones sin contar con mi inestimable coacción ayuda.
 


"There's nought so queer as folk" viene a significar en nuestro idioma algo así como "No hay nada tan extraño como la gente". Sin embargo, el término "queer", en inglés, es una palabra polisémica. ¿Y a qué no adivináis qué otro significado tiene aparte de "extraño"? Premio, "maricón".
¿Lo habéis adivinado otra vez, verdad? Entre el título de mi entrada de hoy y esa expresión dialectal inglesa hay un juego de palabras. 
Pero... ¿por qué?



Porque Queer as Folk, señoras y señoras, aparte del nombre de mi entrada, es una serie estadounidense producida por Showtime y Temple Street Productions.

"Igual de maricón que el resto del mundo", "Igual de extraño que los demás", ese es, efectivamente, el juego de palabras entre el nombre de la serie y la expresión inglesa antes citada. ¿Y por qué os hablo hoy de ésta serie en particular? ¿Mejor aún, por qué no os hablo de alguna de las series de anime, de los propios mangas, que tanto me han marcado y que tanto me siguen gustando? ¿Por qué no de los títulos de videojuegos que guardo como oro en paño en mi estantería...?

Porque Queer as Folk cuenta una historia diferente. Ha roto el medidor de fuerza e impacto en un tema tan extraño como el que más. Queer as Folk aborda uno de los temas que, aún hoy en día, más siguen preocupando a ese señor de blanco (y otros tantos, por desgracia) que vive en el Vaticano: la HOMOSEXUALIDAD con mayúsculas.
Es una serie transgresora, agresiva, fuerte, extremadamente sexual y con críticas tan duras que serían capaces de rayar un diamante. Presenta la realidad de la vida de un grupo de personas homosexuales tal y como es, sin cortarse un pelo, relatando las peripecias de sus protagonistas en el transcurso de los días en un mundo tan normal como el nuestro.


A pesar de que me encantaría describir detalladamente el intrincado mundo de Queer as Folk ya me he comprometido a no hacer ningún tipo de spoiler, así que voy a limitarme a presentaros a sus ocho protagonistas. Y si alguno de los ilusos presentes esperaba que empezase con otro que no fuese Brian, siento cargarme sus expectativas. Una tiene sus prioridades muy claras.



Brian Kinney
Brian Kinney es el sexo de Pittsburgh, el sexo homosexual de Pittsburgh, y él lo sabe.
Tiene 29 años y es publicista, inteligente, rico y atractivo hasta la saciedad. Su autoestima sólo es superada por su descomunal ego y su elegante y nada disimulada forma de llevar su narcisismo. Vive para sí mismo y no le rinde cuentas a nadie: hace lo que quiere, cuando quiere y con quien quiere. Abusa del alcohol y las drogas, de las noches de fiesta y de los cuartos oscuros de las discotecas y las saunas, y siempre, siempre, llega al trabajo indemne, fresco como una lechuga y enfundado en sus mejores trajes de Armani. Con los hombres, él lleva el control; elige, folla y hasta la próxima, aunque nunca repite con el mismo. Prefiere la honestidad del sexo a la deshonestidad que tarde o temprano conllevan las relaciones y el amor.

Brian es uno de los personajes de mayor impacto en la serie. Ácido, arrogante y descarado, a quien no le importa escupirte su pensamiento en la cara, y quien por ello tiene una gran influencia sobre los demás. 
La repercusión de este personaje es tan fuerte y llega tan lejos que una servidora piensa que Brian es el único hombre sobre la faz de la tierra capaz de hacer desear a una mujer ser un hombre, ser gay, y ser el afortunado amante de Brian Kinney por una noche.




Michael Novotny
Michael Novotny es el mejor amigo de Brian. Se conocen desde la infancia y tienen una relación muy estrecha, tan estrecha que Michael no puede evitar sentir por él una ferviente admiración que, en ocasiones, desemboca en algo más, algo que tiene una chispa sexual muy poco propia de personas que se consideran el uno al otro como hermanos.
Michael tiene 29 años y trabaja en un supermercado, es un soñador y un gran amante de los cómics. Su héroe indiscutible es el Capitán Astro, aunque Brian Kinney siempre ha estado ahí para hacerle sombra gracias a una cualidad que vence a cualquier superpoder: su mera existencia.
Michael es ese chico que tiene cara de bueno, un amigo leal y un apoyo y defensa incondicionales. Tiene una sonrisa preciosa y un corazón muy grande. Frecuenta los bares y discotecas junto a Brian y a sus demás amigos.




Justin Taylor
Justin Taylor representa al adolescente cuya verdadera orientación sexual está a punto de despuntar y salir a la luz. Este joven de tan sólo 17 años florece explosivamente al colocarse por casualidad en el campo de visión de Brian Kinney; es entonces cuando descubre el significado del sexo y se deja llevar por la fantasía del amor. Justin es la lucha y la perseverancia, el no desfallecer, y es quien le da a la expresión "lucha por tus sueños" otro significado. Desde el primer momento en que es consciente de quien es y quién quiere llegar a ser, ni su homófobo padre, ni sus homófobos compañeros, ni el homófobo mundo en que, de repente, parece haberse convertido su vida, podrán pararle los pies. Porque cuando Justin comienza a madurar y a dar forma a sus ideas, ni siquiera Brian Kinney es capaz de detener el torbellino de esa determinación con la que cuentan los jóvenes.




Emmett Honecutt
Emmett Honeycutt nació siendo una diva, siempre prefirió la purpurina a los guantes de boxeo y no siente ningún tipo de remordimiento al admitirlo. Es el compañero de piso de Michael y trabaja en una tienda de ropa. Es extrovertido, valiente y cariñoso, una mezcla que da lugar a un carácter con acento único y diferente. En su armario no hay lugar para la discriminación de colores o cortes, y siempre luce unos modelitos atrevidos que forjan, aún más si cabe, su personalidad. Sin embargo, por muy negras que sean las circunstancias, todos saben que siempre podrán contar con su consejo y el de la tía Lula.




Ted Schmidt
Ted Schmidt es el mayor del grupo, un contable con una vida ordenada y un piso sobriamente decorado que es amante de la opera y de la pornografía. Es un hombre con muy poca autoestima que rara vez consigue ligar con alguien y que se deprime con facilidad. Envidia y desea a Brian en secreto (pero seámos sinceros, ¿quién no?). A pesar de su carácter derrotista, sus amigos siempre intentan animarle para que se atreva a dar el paso, arriesgar y ganar. Ted, sin embargo, intenta mantener lo que ya ha conseguido en su vida.






Lindsay Peterson y Melanie Marcus
Melanie y Lindsay son una pareja lesbiana estable. Melanie es abogada, es dura y fuerte y no aguanta a Brian. Lindsay es marchante de arte, adora pintar y tiene grandes dotes para ello, además de ser quien descubre en Justin a un verdadero artista en ciernes. Ambas son las madres de un preciosos bebé alumbrado por Lindsay, y por ello tienen que luchar día a día con la discriminación homófoba de quienes piensan que dos mujeres son incapaces de sacar adelante un niño. Forman parte de las amistades del grupo de chicos, a quienes se sienten muy unidas. Acostumbran a llevar una vida más ordenada, olvidando las fiestas y excesos de la despreocupada vida de solteras, ya que ahora un bebé depende de ellas.


Debbie Novotny
Debbie es la madre de Michael, una madre muy poco al uso. Es una mujer fuerte, con una mente extremadamente abierta y tolerante, mucho humor y mucha mala leche cuando se requiere. Debbie ve en los amigos de Michael una gran familia de la que cuidar y siente un apego muy especial por todos. Es la única persona capaz de coger por las orejas a Brian y hacerle reflexionar, y la camarera más dicharachera del Dinner. En su casa siempre hay espacio para quien lo necesite, un gran plato de macarrones con atún, y, por supuesto, condones.




_____________________


Sí, indudablemente es una serie que no podéis dejar de ver. Romperá con vuestra visión del mundo hasta el momento. Queer as Folk es una serie que me gustaría recomendarle a todas y cada una de las personas que conozco y que conoceré en el futuro, porque nos acerca de una manera muy humana al mundo de la homosexualidad, tan desconocido para la mayoría, a través de unos personajes muy atrevidos y que, por muy estereotipados que parezcan al primer vistazo, romperán con vuestros esquemas de una u otra forma.


Pero no os fiéis de mi palabra. Comprobadlo por vosotros mismos.

Queer as Folk online


¡Ahí queda!