18/3/10

Tira(I)




CONTINUARÁ...
(CHAN CHAN CHAN!)

Después de pelearme con mi cámara, con el cable y las tarjetas de memoria, con photoshop, blogger, servimage, dafont, devianart... y así una larga, larga lista de horribles enemigos que querían impedir que colgase las desventuras de mis personajes favoritos... ¡Ta-chán! Os presento la primera tira de figuritas hecha por mí.
Hace muchíiisimo tiempo (creo que allá por el primer Japan Weekend) Niwa y yo comenzamos a preparar el argumento y las imágenes de otra tira. Por desgracia, lo de que ella retenga a nuestro querido Axelito (y yo a Roxy y compañía) dificulta que se pueda completar la tarea, así que he decidido comenzar una nueva tira sin un argumento definido para poder incluir sus personajes cuando... cuando nos vuelva a dar el venazo y me suba a su casa para una sesión de fotos.
En fin, esta primera tira es muy cortita (sólo diez imágenes -y yo casi muero haciéndolas-) y tampoco es ninguna maravilla, pero me niego a hacerle más retoques (¡estoy hasta el moooño!). Me esmeraré más en las siguientes, lo prometo.

Espero que os haya gustado, por poco que sea, porque la principal finalidad de la tira es que os entretengáis y paséis un rato divertido leyéndola. ¿Opiniones? ¿Comentarios? ¿Sugerencias?

Lalala (8)
Besos! <3

16/3/10

Y con este ya son catorce inviernos


Hoy me apetece... me apetece, me apetece... dedicar unas líneas a contaros una cosa que sucedió hace aproximadamente catorce años.

En aquella época yo tenía tan solo cuatro añitos (que adorable era por aquel entonces), y era una enana que apenas levantaba un palmo del suelo y llevaba unos cuantos días en Bilbao, en casa de sus abuelos. La verdad es que no recuerdo si tenía clase o fue uno de esos años en los que la semana santa empezó prontísimo (que me da que va a ser lo primero), pero lo que sí recuerdo es la emoción. Al ser tan pequeña no me enteraba de mucho, no sabía muy bien por qué me habían mandado a Bilbao tan repentinamente cuando mis padres se habían quedado en Madrid... pero todo el mundo parecía contento, todo el mundo parecía alegrarse por mí, así que yo simplemente disfrutaba.

Los días pasaban y yo también pasaba de mano en mano; abuelos maternos, paternos, tíos, tías y primos mayores me entretenían y me llevaban de un lado para otro, al parque, a la playa, a pasear, a tomar helado, etc... y yo me dejaba llevar, respondía a sus preguntas, jugaba y reía con ellos. Secretamente tenía muchísimas ganas de volver, echaba de menos a mis padres y echaba de menos mi casa, mi lugar seguro. Quería regresar.
Así que con el tiempo mis preguntas se volvieron más insistentes y las respuestas que recibía más vagas e imprecisas, cosa que no me gustaba nada. Si bien es cierto que era una niña con una experiencia totalmente limitada de la vida, no era por ello tonta. Inocente sí, mucho, pero no tonta. Y me puse muy pesada, pesadísima, como sólo los niños saben serlo.

Al final, un buen día fueron mis abuelos paternos los que me dijeron que me llevarían de vuelta a Madrid. Yo hubiese cogido mi osito (bueno, en realidad era un peluche del ratón Mickey) y me hubiese montado en el coche al instante, pero había que preparar la vuelta, llenar el depósito, hacer mi maleta y un largo etc para no olvidar nada allí. Al cabo de los días regresamos y recuerdo de forma muy vívida cómo guié a mi abuelo, cuando prácticamente estábamos ya en las puertas de mi casa, para decirle dónde había que parar. Lo siguiente que recuerdo fue que bajé con mi abuela, llamé al telefonillo, subí las escaleras a todo correr y me lancé sobre el interminable pasillo de mi casa hasta llegar al final. Ignoré a mi padre, que había abierto la puerta, ignoré a mi abuela, que acababa de terminar de subir las escaleras, e ignoré a mi madre, que estaba tendiendo alegremente en la habitación del final del pasillo en la que yo acababa de entrar estrepitosamente. Nada más poner un pie en ella, el corazón comenzó a rebotarme en el pecho con fuerza. Mi madre me echó una mirada sorprendida y me habló. Qué me diría... ni idea, yo caminé hacia ella rodeando la cama de matrimonio y cuando la tuve en frente giré de nuevo. Allí, en un rincón había un mueble muy extraño que quería contemplar. Era nuevo y sabía perfectamente lo que significaba que estuviese ahí.

Que mi hermano había nacido por fin, y que estaba dentro de esa cuna.









Felicidades, enano. Anda que no han pasado cosas desde la primera vez que te vi con ese pijama blanco de círculos de colores y esa mirada que lo observaba todo con curiosidad. Que mayor y que responsable me sentí de pronto. Bueno, y que todavía me siento, para que engañarnos. A veces me sacas de quicio y te odio mucho, pero has sido y eres una buena parte de mi vida, así que no me queda más remedio que quererte... de corazón.


Feliz catorce cumpleaños.

15/3/10

¿Pares o nones?

Querida alma gemela, espero que me leas.
Allí donde quieras que estes lucharé contra el viento y la marea.
Yo se que es asi, no espero que me creas.
Busco mi otra mitad y... no hay duda de que tú lo seas.

“Durante una hora y media a la semana voy a ser el centro de vuestra atención. Sólo tendréis ojos para mí. El resto del tiempo no soy celoso, os dejo que compartáis vuestro cariño con quien lo merezca.”

Con esas palabras empezaba la clase del viernes mi profesor de Historia de los Procesos Políticos y Electorales Contemporáneos. Y yo, repentinamente atraída por el joven educador que se paseaba por la tarima del aula magistral, no pude evitar volver a darle vueltas a un tema ya muy masticado. El amor.
Lejos de lo que podáis pensar, no me voy a poner a filosofar sobre qué es el amor, sino que voy a plasmar, de una vez por todas, esta extraña concepción que tengo de él. Voy a enseñaros en qué pienso cuando esas cuatro letras aparecen juntas y adquieren significado.

Hace bastante tiempo leí un libro en el que uno de los personajes parecía haber entrado en mi cabeza, ordenado la maraña caótica de pensamientos que campaban por allí, y plasmado, en un diálogo con su amada, todo aquello que yo siempre quise decir. Que el amor es indómito. Ingobernable.

El amor que brota espontáneamente en nuestro cuerpo, en el depósito en el que yace nuestra esencia, genera una sensación indescriptible. Podría usar la palabra "lazo" para describir esa sensación, pero sería como decirlo todo y no decir nada a la vez. Y es que hay infinitas ideas, nociones, juicios, pensamientos… demasiados para que yo, simple configuración humana, alcance a recopilar alguna vez. Por eso voy a aportar a ese “saber” colectivo algo nuevo.
La mayoría de las veces en las que confesamos sentir amor, usamos para describirlo palabras como “mío, único, tú y yo, nuestro, recíproco…” que denotan, en mayor o menor grado, exclusividad. Aunque en nuestro día a día esto se traduce como ser fiel.
¿Quién no quiere y exige fidelidad a la pareja? ¿Quién no quiere que la pareja piense sólo en la persona amada? ¿Quién no quiere sentirse, por una vez en la vida, centro del universo de alguien, la figura a la que el foco ilumina en el escenario?

Bueno, pues yo. He aquí mi mano que se alza, rebelde. Yo no quiero que nadie se sienta obligado a serme fiel.

Estaba harta. Estaba harta y cansada de ver día tras otro anuncios televisivos, de radio, publicidad en las vallas… en los que se lograba una horrible y machista separación entre “hombres” y “mujeres”. Harta de que los varones confesasen que, sólo por el hecho de ser hombres, no podían resistirse a la tentación de mirar, fantasear,
desear. Y las féminas, castas, puras y deprimidas no hiciesen más que poner mala cara (como si nosotras no pudiésemos mirar, fantasear o desear también).
Pero como una imagen vale más que mil palabras, aquí os dejo un ejemplo. El último anuncio de Amstel “Sabemos lo que nos gusta”. Ese en el que lo único que les falta gritar al final es “[…] pero lo que de verdad nos gusta, de verdad, de verdad… ¡Sois vosotras: CERVEZAS!” (http://www.youtube.com/watch?v=qXh-s_p8KDA)

Hastiada de esta separación, de sentirme como una imbécil por ser una mujer y tener vedadas según que cosas… de tener que reprimir algo tan natural, tan personal, tan mío como mi capacidad de amar o desear, o lo que sea… exploté. Sin embargo, no logré llegar a ver la luz, mis pensamientos estaban tan llenos de frustración, de rabia, que no conseguí darles forma, sólo atisbar intuitivamente qué era lo que quería decir.
Tiempo después, gracias a Kirtash, personaje de Laura Gallego (autora de Memorias de Idhún), comprendí. Encontré una base en la que apoyarme. Encontré una guía. Despertaron y volvieron a fluir las ideas. Y me llevó tiempo, mucho tiempo reunir el valor para contarle a alguien mis pensamientos. Mucho más tiempo me llevó hacerlo público, que es básicamente lo que estoy haciendo ahora.

Mi base es la siguiente. Para mí existen dos conceptos, dos adjetivos para describir una relación. Dos calificativos que, desgraciadamente, no pueden ir de la mano.
El primero es Fidelidad. El segundo es Lealtad.
Parecen sinónimos, pero no lo son. No para mí, al menos. La fidelidad, aparte de exigir exclusividad, exige contención. Hay que reprimir, refrenar, negar, obviar, hacer caso omiso.

¿Cómo un ser como yo podría ejecutar todos esos verbos con un fin que no es otro que someter algo tan profundo, tan asolador, tan absoluto como el amor? ¿Cómo? Y lo que es más importante ¿Por qué?
El amor es algo proyectable a todo, aplicable a todo. Yo siento amor en casi cada segundo, cada instante de mi vida. Me gusta estar viva, me gusta sentir, porque por suerte tengo un cuerpo que funciona como intermediario y me proporciona ciertas facultades, ciertas capacidades que me permiten experimentar el medio que me rodea. Estoy perdidamente enamorada de la vida. Y una vez sientes algo tan grande por algo de igual o incluso mayor proporción… no sé describirlo. Sólo sé que sientes. Sientes mucho, muchísimo, muy profundamente. El corazón late, te estremeces. Te sientes, simple y llanamente… bien.

Por eso, por todo eso, lo único que yo quiero… lo único que yo exijo es Lealtad.
Séme leal. Confía en mí. Escúchame. Lucha a mi lado. Siente, nunca dejes de sentir. Proyecta tu amor, tu deseo, tu pasión hacia quien lo merezca, hacia quien tú juzgues merecedor de tu atención. Pero nunca guardes algo tan arrollador dentro de ti. No pierdas la posibilidad de experimentarlo. No mientras haya algo en tu interior que me pertenezca, porque… ¿por qué querría yo dejar vacío el resto de tu corazón? Sería una actitud terriblemente egoísta. Nunca serás mío, porque tú ya tienes dueño y ese eres tú. Yo solo soy tu compañera, una pequeña parte de tu vida. No me considero con derecho a exigir el monopolio de tu amor. No soy quien para hacerlo. ¿Yo…? ¿Yo, que me he enamorado de todas y cada una de las personas que han pasado por mi vida, cada cual de una manera distinta y especial?

Lealtad, por favor. Lealtad, como dijo Kirtash.



__
Páginas 82-89 de "Tríada". Segundo tomo de Memorias de Idhún.

Y hoy hago una entrada tan fuera de lo normal por culpa de (o gracias a) Marc. La inspiración, que siempre se encuentra en los lugares más insospechados.

3/3/10

Crónicas de la vida de un foro


Pasen y vean, señoras y señores. Mis buenos propósitos de dejar de llenar el blog de tonterías, idas de olla, entradas sin orden ni sentido y demás paranoias mentales se han ido (un poquito) al traste. Vuelvo a las andadas de la mano de todo el elenco que compone la sectilla del foro que tenemos montado. O sea, que hago una entrada triunfal de la mano de Shinichi, Natsuki, Marg, Sora, Hikari y demás personajes de anteriores y/o futuras temporadas.


Bien, empecemos por el principio... vamos a aventurar una descripción.

Tengo que decir que no es la primera vez que menciono el tema "Foro" en este blog. Por una vez he hecho los deberes y he movido el culo para averiguar exactamente en cuáles de mis posts anteriores había hecho alusión a tan fantástico lugar del ciberespacio que periodicamente me reclama con una intensidad casi insoportable.
Vale, la maravillosa y original etiqueta que asigné a esos post en un arranque de inspiración (oh si, etiquetarlos como "foro" fue todo un derroche de creatividad e imaginación por mi parte) me ha sido de gran utilidad, pero por si acaso le di un repasillo rápido a todas las entradas a través de las opciones de edición. Resumiendo, encontré que la entrada First Time sintetiza fantásticamente bien los origenes del foro, así que si os quereis dar una vuelta os aseguro que no tiene desperdicio.
De todas formas, y retomando lo del principio, si quedara en mis manos describir lo que significa para mí el foro seguramente soltaría algo como esto:

El foro es un espacio creado por amigos y abierto, en principio, a todo tipo de público. Es un lugar de la red en el que nos dedicamos a contar una historia (narrar, relatar, describir, dialogar, etc...) a través de la personalidad de los characters (personajes) que encarnamos. Lo único que se necesita para participar es imaginación.

¿Habeis visto? Breve, conciso y además con palabras bonitas.
A mí me encanta el hecho de poder adoptar un rol ficticio que yo misma he creado e interactuar con las diferentes facetas de la personalidad de mis amigos, que se reflejan en sus propios personajes. Además, como somos una sectilla, de vez en cuando hacemos multiconvers por el msn para decidir qué les deparará el futuro a nuestros queridos personajes. Es como planificar el guión de un libro, sin llegar a ser exactamente eso, pero lo hacemos para tener una línea segura y firme por donde tirar. Y no sabeis lo que os perdeis, incautos... Ay, si lo supierais... Algún día os hablaré de la escoba de Miyasaki, del famoso lema "DI NO A LA CUEVA", del pollo pervertido de Rean y del PAP (Problema de Abuso de Poder) de Manu. Pero eso será otro día, que hoy quiero exponer las bases de esta nueva sección que espero no dejar abandonada.

Para abrir boca, voy a empezar por hacer una pequeña lista de los "padres y madres" fundadores del foro, es decir, los que comenzamos en la primera temporada (hace casi un año!) y aún seguimos por aquí dando la lata.
El lugar de honor, el primer sitio... para quien me metió a mí y sin el cual no habría podido disfrutar y contagiar a tantas otras personas después:
¡Rean!
Compañero de clase de segundo de bachillerato durante todo el año pasado, maestro pintamesas (sobre todo a la hora de filosofía xD) y el rey de los perv! Todavía recuerdo cuando se saltaba las clases de psicología sólo para poder hablar de manga en mis huecos sin asignaturas (aunque más de una vez nos pillaran y le secuestraran para volver a clase).

¡Cynthia!
En realidad fue ella la primera en postear en TODO el rol, pero Rean le ha robado injustamente el primer puesto por tener plus de "erre-ele-aidad" (intentad añadir al término RL -real life- el sufijo "idad" y creareis este monstruo). Conversadora incansable que muchas veces me engancha a la pantalla hasta horas incedentes de la madrugada, amiga fiel y sobre todo lo más importante, lo que está por encima de todo... ¡me debe un regalo! (ya no recuerdo por qué, la verdad xD). Es una de las pocas personas que me saluda en inglés y es capaz de mantener una conversación medianamente larga sin cometer burradas en dicho idioma.

¡Mely!
En un primer momento me confundió con un chico sexy que encarnaba a su Edward Cullen particular por mi extraña manía de no utilizar la noche para dormir sino para postear en el foro. Presidenta honorífica del "DI NO A LA CUEVA" y propietaria del local de escobas más grande del mundo, en el cual yo trabajo a tiempo parcial probando su resistencia (lol, ya lo entendereis). Juntas somos, a veces, el terror de la parte perver de Rean =3

¡Yo!
Qué decir de mí, si soy estupenda y fantástica y todos me quieren y adoran (Oishh, que crecidito está hoy el ego...). No me puedo creer que me esté dedicando un cachito a mí misma, ¡soy una ególatra! Pero es verdad, me he ganado a pulso el estar aquí, entre mis amigos.

¡Niwa!
Y, como siempre, se deja lo mejor para el final. Ella es la guinda de este pastel, porque es la única que consigue meterme caña en el foro (y en la vida real, y en los fics, y en el msn...), a pesar de sus misteriosas apariciones/desapariciones. Compañera de cosplay que se deja secuestrar todos los años para acudir a la peregrinación a Barcelona, artista de la palabra escrita y... ¡owner del personaje que le ha robado el corazón a Shinichi! Oh, qué revelación, qué revelación... Seguro que ella ya lo sabía.

Por último y ya para finalizar, también querría hacer mención a dos últimas incorporaciones que han dado mucho juego en el foro: Reika y Chain. Ellas serán objeto de otro post (mwahaha), en el que pueda extenderme largo y tendido sobre nuestros personajes. Y aquí termina mi actualización de hoy. Pero no sufrais, prometo contaros más cosas del foro en cuanto pueda (avertencia: este blog se volverá monotemático y rollero durante una temporada xD)

Bye, bye.

21/2/10

I need a hero

Últimamente me ha dado por usar de título para mis entradas las frases más representativas de las canciones que estoy escuchando en el momento. Realmente se me da fatal eso de nombrar una entrada, ya que se supone que tiene que condensar un poco de qué va lo que escribo ese día... pero es que al final siempre termino desviando el tema hacia otro lado y me fastidia tener que andar cambiando las cosas una vez ya están pensadas (oh si, pensar es un ejercicio horrible...)
__

Bueno gente... hoy hace un año. Y como hoy hace un año, esta actualización va a ser especial.



I need a hero

I'm holding out for a hero 'till the end of the night

He's gotta be strong

He's gotta be fast

And he's gotta be fresh from the fight


Balanceé la espada suavemente. El aire me azotaba en las mejillas, la fría brisa marina de la mañana.
Desde lo alto del acantilado me sentía importante. A mis pies, las olas rompían sobre la roca y lamían con fiereza la orilla, arrastrando una estela blanca que a duras penas era absorbida por la arena. Mi vista controlaba la línea del horizonte, barría el área y controlaba la actividad de las fuerzas naturales. Me sentía vivo, más vivo que nunca. Desde lo alto de mi atalaya yo tenía el control. Era algo más que un insignificante ser en el fluir de la vida del planeta. Yo lo era todo, todo, y esa palabra llenaba mi mente.

I need a hero

I'm holding out for a hero 'till the morning light

He's gotta be sure

And it's gotta be soon

And he's gotta
be larger than life

Los delirios de grandeza realmente no me servían de mucho, pero siempre acudían a mi cabeza cuando visitaba este lugar. Era como si algo los convocase y los invitase a colarse dentro de mi cerebro, sabe dios por qué. Yo seguía balanceando la espada, cortando el viento con la mirada perdida en el océano. Intentaba recordar, pero todo era muy confuso, todo estaba empapado de sentimientos. Recordaba los acontecimientos como si los hubiera vivido desde fuera, pero podía situar todos y cada uno de los sentimientos en aquella película de recuerdos. Como si fuera un gran mapa sobre el que pinchar chinchetas. La amarilla para la sorpresa, la azul para el desconcierto, la blanca para la tristeza... la verde para la esperanza.
Sí, al final yo también había sido capaz de encontrar un resquicio de esperanza. Una pequeña luz, un consuelo. Mi razón para seguir. Por eso volvía de vez en cuando al acantilado. Para reforzar mi razón. Podía flaquear, podía llorar, podía perder de vista mis objetivos... pero siempre que volvía era capaz de ordenar de nuevo las cosas. Mi cabeza era como una habitación sobre la que se iban desplomando los muebles. Y cuando el estado era crítico regresaba para tomarme mi tiempo y alzarlos de nuevo.

Up where the mountains meet heavens above

Out where the lightning slipts the sea

I could swear there is someone somewhere

Watching me


Me di la vuelta y descargué la espada sobre un enemigo imaginario. Nuestros aceros chocaron y tuve que reforzar el impacto de mi arma colocando la mano izquierda sobre el filo. El tejido de mis guantes cedió ante la mordedura del arma pero hice retroceder al enemigo. De nuevo me estudiaba, me rondaba y buscaba un hueco en mi defensa para caer sobre mí. Su silueta blanquecina se ondulaba sobre el espacio físico y podía hacerme una ligera idea de su posición.
Volvió a la carga con intensidad, fijando mi hombro como objetivo y embistiendo con fuerza. Trastabillé, caí y la espada resbaló. Desarmado, la sombra blanca se cernió sobre mí, dispuesta a rematarme. Pero volví a encontrar la luz. Volví a encontrar mi luz y mi espada regresó a mis manos. El monstruo cayó y se precipitó contra mi filo. Estalló en mil pequeñas volutas blancas.

Through the wind and the chill and the rain

And the storm and the flood

I can feel his approach

Like a fire in my blood


En ellas brillaban los rostros de dos personas conocidas, de dos personas importantes. Una era yo y la otra era... él. Con su eterno gesto autoritario pincelado sobre un rostro impasible. Algunas de las imágenes le mostraban sonriendo, una sonrisa imposible de evitar que se extendía de oreja a oreja y que hacía que un brillo especial inundase sus ojos. En otras estábamos ambos. La tierna imagen de un infante junto a un curtido adulto que le alzaba a la altura de su cabeza y le observaba minuciosamente. Algunas de las burbujas contenían su voz grave, ronca, cascada por la edad, y algunas de sus expresiones típicas. Y, por supuesto, también quedó retratado con su eterna copa de vino. Vino bueno, vino tinto.
No pude evitarlo. Las quería todas, todas para mí. No quería perderlas de nuevo y tener que vencer al enemigo para recuperarlas. Salté del suelo e intenté alcanzarlas con los brazos extendidos. Parecía un niño que se muere por asir una de las tiras de una piñata. Pero yo no tenía tiempo de pensar, no tenía tiempo de hacer nada... porque logré arrastrar un buen puñado hasta mi corazón.

I need a hero

I'm holding out for a hero 'till the end of the night

He's gonna be strong

And he's gonna be fast

And he's gonna be fresh from the fight


Cuando penetraron en mí noté un torrente cálido adherirse a mis venas, como la sangre, pero sin sustancia. Lo notaba en cada rincón de mi interior, transportado por algún nuevo sistema aún desconocido para nuestros científicos. Lo notaba en mí. Formaba parte de mí. El pelo se me revolvía hacia atrás, azotado por el viento y la impresión. Las lágrimas se borraban, se las llevaba el aire consigo hacia un mar egoísta que nunca parecía satisfecho.
"Te quiero, te quiero".
Caí sobre mi espada, clavada en la tierra y lloré. Pero no era un llanto amargo, no era un llanto triste. Yo ya no estaba triste. Mi llanto era de nostalgía, de melancolía. Le echaba de menos.

Oh sí, le echaba muchísimo de menos. Todavía me golpeaban las situaciones en las que seguía contando, inconscientemente, con él y sólo demasiado tarde me daba cuenta de la realidad.
Pero hacerse mayor era esto. Conllevaba estas cosas.

Estaba aprendiendo a enfrentarme a la muerte. Estaba aprendiendo... por eso, todavía, podía permitirme llorar.

I need a hero

I'm holding out for a hero 'till the morning light

He's gotta be sure

And it's gotta be soon

And it's gotta be larger than life.


7/2/10

Never Gonna Be Alone

¡Mi primer chibi aceptable os saluda!


"Time is going by so much faster than I
And I'm starting to regret not telling all of this to you.

So if I haven't yet, I've gotta let you know...


You're never gonna be alone from this moment on,

If you ever feel like letting go, I won't let you fall.

When all hope is gone, I know that you can carry on.

We're gonna see the world out, I'll hold you 'til the hurt is gone."

"El tiempo pasa mucho más deprisa de lo que yo alcanzo a moverme, y estoy empezando a lamentar no haberte dicho todo esto mucho antes.
Así que, si no lo he hecho, ahora te lo doy a conocer...


Nunca estarás solo, nunca a partir de este momento.

Si alguna vez sientes ganas de rendirte y dejarlo todo, yo estaré ahí para impedir que desfallezcas.

Cuando toda esperanza haya sido perdida, estoy segura de que tú podrás continuar.

Vamos a ver lo que el mundo nos depara... yo estaré a tu lado hasta que el dolor haya desaparecido.
"

Hacía tiempo que estaba buscando nuevas canciones para escuchar sin saber muy bien por que terrenos moverme para encontrar alguna que mereciera la pena. Así que me dejé aconsejar por Chain y voilà, descubrí Nickelback y esta maravillosa canción que lleva por título "Never gonna be alone".
La verdad es que el videoclip tampoco tiene desperdicio alguno. Narra los momentos más importantes de la vida de una chica vista desde los ojos de su padre, y hasta más o menos la mitad de la canción parece que la letra se la canta él a ella. Sin embargo, cuanto más retrocedemos en el tiempo y más recuerdos vemos, más deprisa nos damos cuenta de cómo llegamos a uno que desbarata todos los anteriores.
Lo que realmente nos engaña es que el padre está en todos los recuerdos, pero en realidad sólo es fruto de la imaginación de su hija, porque el recuerdo más antiguo nos muestra cómo ella misma asistió a su funeral en su niñez. Y es entonces cuando cambiamos de perspectiva radicalmente y nos damos cuenta de que en realidad toda la canción la canta ella y se la dedica a su padre. O, al menos, esa es la interpretación que yo he sacado.
Y me gusta. Me gusta un montón.

Este trocito de la letra es precioso, y aunque, como siempre, no he sabido traducirlo como se merece, creo que se acerca bastante al mensaje que los autores nos quieren transmitir.

La verdad es que la única finalidad de este post es para dar a conocer a las personas que realmente me importan que cada vez que escucho alguna cosa de este estilo, siempre pienso en ellas. Y, por supuesto, todos sabemos a quienes me refiero.

Ñañaña~ =3

Buenas noches.